Ho’oponopono: Cómo practicarlo en 4 simples pasos

Una poderosa oración hawaiana.

Hay cuatro pasos simples para este método, y el orden no es tan importante. El arrepentimiento, el perdón, la gratitud y el amor son las únicas fuerzas en el trabajo, pero estas fuerzas tienen un poder increíble.

¿Has oído hablar de Ho’oponopono y el terapeuta hawaiano que curó a toda una sala de pacientes criminalmente locos, sin haber conocido a ninguno de ellos o pasar un momento en la misma habitación? No es una broma. El terapeuta fue el Dr. Ihaleakala Hew Len. Revisó los archivos de cada uno de los pacientes y luego los curó recuperándose. Los resultados sorprendentes parecen un milagro, pero luego los milagros suceden cuando usas este método, o la versión actualizada del Dr. Len llamada Self I-Dentity Through Ho’oponopono (SITH). Tuve el placer de asistir a una de sus conferencias hace unos años y comencé a practicar de inmediato. Los resultados son a menudo asombrosos. ¿Necesitas un milagro?

Lo que quizás desee comprender es cómo puede funcionar esto. ¿Cómo puedes curarte a ti mismo y curar a otros?

¿Por qué afectaría algo “allá afuera”? El secreto es que no existe tal cosa como “allá afuera”, todo te sucede en tu mente. Todo lo que ves, todo lo que oyes, cada persona que conoces, la experimentas en tu mente. Solo piensas que está “ahí afuera” y crees que eso te exime de responsabilidad. De hecho, es todo lo contrario: tú eres responsable de todo lo que piensas y de todo lo que te llama la atención. Si miras las noticias, todo lo que escuchas en las noticias es tu responsabilidad. Eso suena duro, pero significa que también puedes limpiarlo y, a través del perdón, cambiarlo.

Perdón hawaiano

Hay cuatro pasos simples para este método, y el orden no es tan importante. El arrepentimiento, el perdón, la gratitud y el amor son las únicas fuerzas en el trabajo, pero estas fuerzas tienen un poder increíble.

La mejor parte de la versión actualizada de Ho’oponopono es que puedes hacerlo tú mismo, no necesitas que nadie más esté allí, no necesitas que nadie te escuche. Puedes “decir” las palabras en tu cabeza. El poder está en el sentimiento y en la disposición del Universo para perdonar y amar.

Paso 1: Arrepentimiento – LO SIENTO

Como mencioné anteriormente, tú eres responsable de todo lo que tienes en mente, incluso si parece estar “ahí afuera”. Una vez que te das cuenta de eso, es muy natural sentir pena. Sé que seguro lo hago. Si escucho de un tornado, estoy tan lleno de remordimiento que algo en mi conciencia ha creado esa idea. Lamento mucho que alguien que conozco tenga un hueso roto y me doy cuenta de que lo he causado.

Esta comprensión puede ser dolorosa, y es probable que te resistas a aceptar la responsabilidad del tipo de problemas “allá afuera” hasta que comiences a practicar este método en tus problemas más obvios “aquí” y veas los resultados.

Entonces, ¿elige algo que ya sabes que ha causado por ti mismo? ¿Exceso de peso? ¿Adicción a la nicotina, el alcohol o alguna otra sustancia? ¿Tienes problemas de ira? ¿Problemas de salud? Comienza allí y pide disculpas. Ese es todo el paso: LO SIENTO. Aunque creo que es más poderoso si lo dices más claramente: “Me doy cuenta de que soy responsable del (problema) en mi vida y siento un terrible remordimiento de que algo en mi conciencia haya causado esto”.

Paso 2: pide perdón: POR FAVOR, PERDÓNAME

No te preocupes por a quién le preguntas. ¡Solo pregunta! POR FAVOR PERDÓNAME. Dilo una y otra vez. Lo digo en serio. Recuerda tu remordimiento del paso 1 mientras pides ser perdonado.

Paso 3: Agradecimiento – GRACIAS

Di “GRACIAS”, una vez más, realmente no importa a quién o qué estás agradeciendo. Gracias a tu cuerpo por todo lo que hace por ti. Gracias a ti mismo por ser lo mejor que puedes ser. Gracias a Dios. Gracias al universo. Gracias a lo que sea que te perdonó. Solo sigue diciendo GRACIAS.

Paso 4: Amor – TE AMO

Este también puede ser el paso 1. Di TE AMO. Díselo a tu cuerpo, díselo a Dios. Di te amo al aire que respiras, por la casa que te alberga. Di te amo a tus desafíos. Dilo una y otra vez. Lo digo en serio. Siéntelo. No hay nada tan poderoso como el amor.

Eso es. Toda la práctica en pocas palabras. Simple y asombrosamente efectivo.

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